Hace varios días llegaba a nuestros cines Quiero Comerme tu Páncreas, una nueva película de animación japonesa, que viene para tocarnos el corazón a través de la aceptación del destino, la muerte y la vida. “¿Qué significa para ti vivir?” Sobre esta cuestión existencial y otras reflexiones trata esta interesante obra.

Esta es la primera película del director Shin’ichirô Ushijima, que ha participado en la dirección de animes como la 1º Temporada de One-Punch Man y Death Parade, series con buena crítica entre el público. Este film adapta la novela original Yoru Sumino.

Sinopsis

Un estudiante de secundaria encuentra un libro de bolsillo en el hospital. Su título es “Conviviendo con la Muerte”. Resulta ser un diario de una compañera de clase, Sakura Yamauchi, en el cual escribe que, debido a su enfermedad pancreática, le quedan sólo unos cuantos meses de vida. Esto hace que surja una amistad entre ellos muy especial, desvelando la difícil circunstancia por la que atraviesa Sakura no sólo en relación a su enfermedad, sino también a otros factores que convierten su día a día en una cruel pesadilla.

Reseña

A pesar del  llamativo título Quiero Comerme tu Páncreas no es una historia fantástica, es un drama adolescente que reflexiona sobre la vida y la muerte. Su trama se aleja de otros film nipones que han llegado a nuestro país, ya que en este caso no cuenta con ningún recurso fantástico. Tiene la cualidad de ganarse al espectador con una historia costumbrista sobre dos adolescentes y su vida diaria.

A pesar de la emotiva historia, la película no se regodea en la tristeza y la mayor parte del film trata la enfermedad de la protagonista con un tono ligero e incluso con cierto humor negro. Es una obra que no pretende ser lacrimógena. Es triste en su justa medida. Nos enseña la fuerza que se necesita para vivir y cómo relacionarnos con los demás. Una lección de vida que aprende el protagonista de su joven compañera.

Otro tema llamativo que se trata en el film es el destino y las casualidades. La protagonista es capaz de hilar sus vivencias como si fueran marcadas por algo más que la suerte.

A pesar de la aparente sencillez de la historia, Quiero Comerme tu Páncreas, también indaga en el terreno psicológico y filosófico, sobre todo  cuando hablamos  de los nombres de los protagonistas. Curiosamente, no conoceremos el nombre del muchacho hasta el final. Un símbolo sin duda de su vaga existencia al comienzo de la película, que encuentra su sentido y se reafirma gracias a la ayuda de su compañera.

Si es una historia realmente romántica o no, tengo mis dudas. Es un tema que nunca se deja realmente claro. Es más que una amistad y un romance según palabras de la protagonista. A priori puede parece una historia romántica pero realmente, no creo que llegue a serlo. Tampoco tenemos muestras de afecto mayores que un abrazo. Su protagonista llega a sentir amor, pero no llegamos a saber si es o no correspondido. Es un tema que puede interpretarse de muchas maneras.

También llamará la atención del espectador las referencias europeas, en este caso el libro de El Principito de Antoine de Saint-Exupéry. Este libro tiene unas interesantes semejanzas con las historia, por su aparente sencillez, su compleja historia llena de simbolismos y calado psicológico. En Quiero Comerme tu Páncreas veremos un hermoso homenaje.

Es una película  que tiene una bella animación, muy al estilo del canon del anime que se realiza hoy en día. Los fondos son estáticos pero cuidados. Su banda sonora no es especialmente destacable pero cumple su labor. La duración de la película es la justa y no resulta aburrida en ningún momento.

Es una película que a pesar de su título extraño merece la pena verse. Así que os la recomiendo y os animo que apoyéis el cine de animación nipón.

Según los vasitos las película se merece un 4/5

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