Dicen que el mejor día para visitar un Salón Manga son los sábados. Es cierto que hay muchas actividades, concursos e invitados, pero yo le tengo cariño a los domingos. Son días tranquilos en los que se pueden apreciar todos lso detalles porque hay menos gente. Es por ello que este domingo no falté a la cita y acudí al Mangafest de Sevilla 2018, el evento sobre videojuegos y cultura japonesa más grande de Andalucía.

Este año ha recibido 60.000 visitantes y ha llegado a colgar el cartel de “entradas agotadas” para el sábado. Según la prensa en comparación con el año anterior los visitantes ha aumentado un 18% más.

mangafest 2018 Fibes

Esta es su séptima edición y ha conseguido posicionar a la ciudad como uno de los salones más visitados de España, tras Barcelona. Pero Sevilla no desmerece el evento y ha echado toda la carne en el asador para que los otakus y gamers pasemos un fin de semana estupendo.

¿Claves del éxito del Mangafest?

Puedo resumirlas en ensayo y error. Cada año se mejora un poco más, y eso se nota.

Este año, como en años anteriores se alquilaron dos naves de 7.200 m2: Una dedicada a la zona Otaku y otra a la Gamer. Separar ambas zonas es un acierto para dividir a la multitud y ayuda a que se eviten las aglomeraciones en la medida de lo posible.

Una novedad sobre la distribución fue que la zona de artesanía se encontraba en el pabellón Gamer lo que le ha dado mucho más brillo y visibilidad a los artistas. En anteriores eventos al encontrarse en la zona Otaku se perdía entre tanta tienda especializada y de editoriales.

Otro stand que me sorprendió para bien fue el de  Uprodea, La Unión Protectora y Defensora de Animales. Una tienda dedicado a la venta de productos para recaudar fondos para la asociación. Además se promovía la adopción ya que se mostraba un libreto con fotos de gatos a los que se les podía dar un hogar. Era un stand que fuera del tema comercial, ayudaba a la conciencian y fomentaba valores de cara a los más pequeños. Una idea interesante vista por primera vez en el Mangafest. Esperemos que no sea la última vez.

En la zona Gamer se encontraban todo tipo de consolas, incluyendo las de realidad virtual dónde los asistentes pudieron disfrutar del Oculus Rift, HTC VIVE y la PSVR. Y para los más nostálgicos arcades de todo tipo. Este año se incluyeron videojuegos más inmersivos donde podríamos acabar dentro de una jungla pegando tiros a lo Indiana Jones o dar latigazos contra hombres lobos en el Castelvania. Eso sí, estos últimos costaban dinero.

Continuando por nuestro recorrido por el Mangafest 2018 además de las dos naves mencionadas estaba el auditorio donde se llevaron a cabo todo tipo de conferencias y mesas redondas.

Acudieron a las cita invitados de excepción, cosplayers, youtuber, dibujantes etc… Entre los más destacados fueron Laura Pastor actriz de doblaje habitual de Emma Watson, Marc Bernabé traductor e interprete, Mario García la voz de Tom Holland en Spiderman y uno de los más aplaudidos, Jordi Cruz el presentador de Art Attack.

Nos movemos por la zona Otaku. Allí se encontraban el gran grueso de tiendas especializadas con precios razonables y todo tipo de merchandaising. Además había una zona sobre Cultura Oriental donde aprender gracias a sus talleres y conferencias. Y decorando todo el Mangafest podíamos encontrar exposiciones de todo tipo como por ejemplo sobre Harry Potter o Studio Ghibli.

Me gustaría hacer mención especial a la zona de maquillaje donde grandes profesionales hacían un trabajo espectacular y todo de manera gratuita. Prestando su arte a todo el que quisiera un maquillaje de fantasía en su rostro. Podías convertirte en un personaje de anime, animales y cualquier criatura que les propusieras.

Otro de los puntos fuertes del Mangafest fueron sus concursos destacamos los de Cosplay, Baile y Karaoke donde los asistentes pudieron demostrar su arte. Y  para finalizar, una de las sorpresas más espectaculares del evento fueron las exhibiciones de Artes Marciales, en las que el público pudo disfrutar de un Dragón Chino danzando por toda la nave o jóvenes haciendo piruetas con armas de todo tipo.

Si tuviera que poner un defecto es que la zona Gamer se veía algo vacía. En cuanto a la parte de arcades debería de haber tenido un poco más de vigilancia para los turnos de juego. La colas llegaban a ser algo largas si nadie controlaba el tiempo.

Si pincháis en el tweet veréis el Dragón que os comenté antes:

Para finalizar quiero hacer hincapié en un cambio muy interesante que se ha visto en este evento. Se ha convertido en una fiesta para toda la familia. Se ha abierto al gran mercado. No solo es para los otakus o gamers,  se busca que todo el mundo disfrute y aprenda de la cultura japonesa. Ya no es un evento para unos pocos que buscan cultura underground.

Hace años ser otaku o gamer se veía como algo raro y extravagante, que solo hacían unos pocos. La estrategia de marketing de convertir el Mangafest en un evento familiar ha sido muy inteligente. Acude más gente y la afición por este mundo se expande, incluso para personas ajenas al mismo. Esta iniciativa hace que cada vez seamos más los aficionados por la cultura Japonesa y los videojuegos sin ser estigmatizados. Y eso es un gran logro.

Otro punto a favor es que ha sido un Mangafest muy “orgulloso”. Quizás fuera por las recientes elecciones andaluzas y la subida al parlamente del partido extrema derecha de Vox, que se pudieron ver banderas y banderines del Orgullo por todo el evento. Un interesante apoyo a la diversidad sexual.

En general el festival ha tenido de todo e infinidad de actividades para todos los gustos. Seguro que más de uno encontró su sitio y vivió un momento especial. Esa es la magia de los salones manga. El año que viene más Mangafest ¡Hasta la próxima!

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